viernes, 31 de diciembre de 2010

Viendo El Nuevo Calendario...

viendo el nuevo calendario
no creo posible
deshacerse de la poesía que nos rodea
esos vocablos redondos
que rompen países y reinos
que rescatan provincias olvidadas
y que se suponen bosques descritos
en breves cuadernos escolares

de nuevo vamos a descubrir músicos ignorados
frecuentar libros y documentos polvorientos
para disponer algún tiempo
a lo que nos agrada más por ahora
contemplar el paisaje industrial
que se proyecta por las ventanas
en compañía de nuestro gato siempre hambriento

de nuevo es el ansia
por ver rodar esos azules números
entre nubes y calles
para esperar los rojos agradables
en medio de los cabellos de nuestros hijos

12:43 p.m.

Un poema nuevo antes de que se acabe el año viejo. Les deseo lo mejor en este próximo 2011 y en esta nueva década. Saludos, gracias por las más de 7000 visitas, nos vemos ^_^

sábado, 18 de diciembre de 2010

Las Creencias Pedregales

La fría mañana de cambios y arbustos
se adorna de vergüenza,
vergüenza matinal de pena!
Es que hoy no he muerto todavía…
Si hoy resistiera un crepúsculo infecto
calmaría a los perros vecinos
ladrándoles con su palabra.
Es que hoy tampoco coloqué mis años
en pos de la carrera y el ataque;
ataque embestido de llanto y malicias!

Recién el recuerdo de esos lares
se pone de visiones y de perdiciones
cuando no podré más inclinarme en la vida.
Y las manos que no cazan
la buena figura de sonido de reloj,
de sonido de humanidad.
Estallarán los sueños irrealizables
entre rutas de fuego vivo y vestigios.
Y es que hoy no he muerto todavía…

Analizando las orillas del río
no encontraré la cantidad de abrazos
necesarios a mi olor,
si es que hubiera alguien por ahí.
Yo no recuerdo a mi sentido aquel
que permitía a la tristeza de mis días
se ponga llena de cobardías
tan distantes todavía desde aquí,
amarga risa.

Si tocara más de una hora,
recordarían mi sentar?
Creo que el volumen y la tristeza
lo desgarran de todo.
Que historia aquella de caminares
contaré cuando tenga un tiempo
entre los pedazos enormes de mi casa salva.
Me quedaría en ella tres penas más,
empañadas en pañuelo sangriento,
como si no supiera lo demás
de fúnebre y mortandad.

Ya estos días me apartan
enlazando sus apariencias blanquecinas
con las vibraciones últimas
de mi cuerpo mal tendido, desabrigado.
Un pasto de elegante verde,
ojalá,
me acompañe alrededor.

En el tiempo,
místico punto
de agonía.

1993 - 1994

Este poema inédito hasta la fecha, es uno de los tantos textos iniciales de mis primeras andanzas con la pluma, es decir con la máquina de escribir. Resalto el vallejismo que emanan estos versos, sobre todo aquel cuya resonancia hasta ahora me persigue cuando estoy en extremismos: “Es que hoy no he muerto todavía…”. Recuerdo claramente que el filosófico título y las cinco primeras estrofas las escribí en el último año escolar. Para el verano de 1994 me preparaba para ingresar a San Marcos, cuando escribir poesía era mi obsesión; ahí fue cuando le agregué la metafísica estrofa final, que en cierta forma suena distinto al resto del poema. Ya casi se acaba el 2010, así que le envío a través de este medio sinceros saludos a amigos y lectores de este blog ^_^

sábado, 27 de noviembre de 2010

El Beso Se Hace Un Collar Esmaltado…

El beso se hace un collar esmaltado
Va de gaviota en gaviota volando
Desprende un fuego azul que el cielo ha de mecer
Y deseo tomar el aire enaltecido
De tus manos curadoras sobre el papel nocturno
Describiendo el paso de fantasmas de gacelas sobre el glaciar de cerezas
El olvido ya no existe
El recuerdo s la línea de nuestros ojos presa de olas tibias del mar de ovillos dorados
En cuyas orillas inmensos caballos se pasean y se aman
Inquietando a las conchas nacaradas que son el bellísimo fruto de las huellas en la arena
Quiero tu fresco orden donde acomodaré
Mis sueños entrelazados al cometa madrugador
Mis ansias de pupila silenciosa
Mis esperanzas como suaves molinos
Tu manera de hacer llover rayos de sol
En los extremos de las barcas multicolores
Donde puedo sembrar nidos de gorriones
En tu fértil nombre de mujer
Tu frágil guirnalda sobre la ventana de agua
Por donde todas las mañanas poseo la visión
La inmensa dicha de ponerte bajo mi paraguas
Quiero tus dibujos ocultos en tu almohada
Trazos sobre la llanura de tus venas
O el imperio de tus cabellos
Colores eléctricos del lento crepúsculo por entre los pinos infinitos
Tu voz alrededor de mi ávido trance con el cual marcho a tu sonido de torva
Bajo las alas de este buen pelícano ancestral
Quiero el ocultamiento de tu origen
En la profunda caracola de la vida
De la cual la escarcha de tus pasos
Esclarece al jubiloso ébano
Tu mirada de hermosa garúa perdida
Para volverla a encontrar prismática
Entre eucaliptos ausentes
O en las cabezas de campanas
A lo largo de la superficie del mar deshojado
Tus hebras cristalinas a punto de estallar
Cuando coloco mis manos sobre tus hombros
Excelentes mesetas para el sueño
Lejos de aquí con esta fábula sobre el rosal rondándonos por la linfa arborescente
A través del dormitorio de las estrellas
Quiero tu quietud descansando en los pasos de un relámpago
Para hacer viajes en las ramas de la valeriana
Y luego verte hacia el día del viento repujado
Por entre los maineles de esta cabaña
Tu acción cinérea tan bien colgada de los balcones
Proyectándose desde tu translúcido corazón
Hacia las cresterías de altísimas raíces
Tu rostro de paño lanoso
Debajo de la cálida sábana de la memoria
Como un crisantemo sobre la hondonada brillante
Sujetada con cuerpos almibarados
Haciendo de ti una tenue llovizna
En cuya lumbre saliente veo una miríada de girasoles
Rodeándote al sentir las nubes alcanforadas en la puerta de la alborada
Quiero tu laberinto que se extiende por las grutas y por los sotos imbebibles
En el momento de alzar los pinceles calmosos
Y hacer lámparas de luces furtivas
Tu pensamiento en la buganvilla
Que hace adormecer a mis brazos ante el último vuelo de tus ojos
Pues no se sabe si es de día o es de noche
Tu zumo de flores
Llegando con una caravana de paisajes incógnitos
Atravesando la eterna cascada de mariposas
Entonces guardo bajo los bosques el alto color del magma
El inmediato nivel del agua confitada
Y los matices de la villa lejana
Porque perfectamente veo con asombro
El amanecer de las abejas del invernadero
Para que podamos hacer del amor
Nuestra total e infinita libertad

11 de Marzo de 1997

Este es el último poema que aparece en mi libro Laguna De Electricidad (1998). También es el texto más largo del libro y por eso lo puse finalizando el poemario. Sin duda la escritura automática cedió un poco en este poema para dar cabida a imágenes más románticas o impresionistas, cosa que era intencional. Quise darle un buen toque final al libro y por eso escogí este poema, el primero que también tuvo una gran extensión textual que no experimentada desde mis larguísimos textos de 1993-1994 ^_^

sábado, 20 de noviembre de 2010

Los Sábados Por Las Mañanas...

Los sábados por las mañanas no hay niños en las calles. Duermen un poco más mientras esperan surgir algunos rayos solares entre la niebla. De sus pechos nacen pequeños sonidos que partiendo de sus camas recalan en sustancias eternas, vocablos humanos que no querrán permanecer en papel y ser de nuevo ecos a merced de silencios muertos o embotellados.

Vagamente veo colores en estas mañanas, en que despertar temprano es sumergirse en lo familiar, teniendo a la radio como sonoro testigo de lo que hablamos. Apuramos el paso y nos sentamos crudamente, lejos de rumores y noticias matutinas, respiramos aire de extraños valles, llevamos cristales para apreciar la poesía que nos rodea, toda tuya si alcanzaras los sentidos fluorescentes.

Solo los jóvenes pueden irse remotamente, alcanzando rascacielos o nidos de extintas aves. Yo, en cambio, combato contra aerogeneradores, presto atención a lo que dicen las ondas cortas de las manos y pienso en detener al mundo para que nos dure un poco más. De esas fotografías aéreas, necesarias en estas horas matinales, veo azules iluminaciones, profundidades a las que se llegan mostrando los más oscuros signos del lenguaje, pantanos vituperables que reflejan mares limpios como si estos fueran su mayor anhelo.

En rumbo muy después del amanecer, salgo y solo veo perros andaluzados, pues las personas deben estar en sus sueños prodigándose lo mejor para sí mismos. Los siguientes despertares les darán otras incógnitas, perdurables al margen de sus agotadas existencias.

11:50 p.m.

Después de tiempo, hoy nació un poema nuevo. Una imagen matutina, y haberla recordado más de la cuenta, me llevaron a escribir esta prosa poética. Disculpen el paso del tiempo, pero algunas cosas positivas han ocurrido ultimadamente. Ya se enterarán. Gracias por seguir allí, saludos ^_^

sábado, 23 de octubre de 2010

Tocando A La Distancia Una Desesperación...

Tocando a la distancia una desesperación.
Involucrando el nadir de un amor inseparable y no perdido,
ausente en Annik o en Deborah.
De nuevo veo a Ian a través de la ventana de su casa,
en el 77 de la calle Barton
y la sensación es la misma:
tan solo un jornada más podría haberlo cambiado todo.
Sus días finales fueron de profunda reflexión,
alejado del bullicio de los amplificadores, de los aplausos,
del miedo al avión que lo llevaría cruzando el Atlántico.
La confusión en sus ojos lo decía todo
pero casi siempre prestamos más atención a las palabras
(las aquí recopiladas que fueron las definitivas)
tan indescifrables como los placeres desconocidos.
Sin embargo, él se fue caminando en silencio
dejando la estela de su pálido rostro en una playa lejana.
Nos aguarda la interzona,
huye lento el sonido de aquella guitarra,
se cierra para siempre una puerta
y no recuerdo nada...

5 de septiembre 2010

Este es el colofón –casi poema- que escribí para el poemario Shadowplay: Diario de Ian Curtis (Lima: Hipocampo Editores) que acaba de publicar mi amigo el poeta Vedrino Lozano Achuy, el cual será presentado este Martes 26 de Octubre a las 7 p. m. en la Casa de la Literatura Peruana (Jr. Ancash 207, Antigua Estación de Desamparados, Centro Histórico de Lima). Las disertaciones estarán a cargo de David Abanto Aragón, César Ávalos y quien escribe. Los esperamos ^_^

lunes, 4 de octubre de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (VI)

El sol atraviesa el acuario dejando apreciar la miel entre la espuma. Es una belleza de sueño blanco, un ágora repleta de gentes azules, un hálito de planeador jubiloso. Iluminación acuática por una ventana abierta en aquel espacio de aires cósmicos, sin gritos que lastimen el ocultamiento del sigiloso pez invernal, cuyo rostro se percibe en toda el agua en calma. Nadando entre larguísimas algas nos aproximamos a la luz milenaria que descendió hacia nosotros, seres de un caudal infinito de vida, para mezclarnos en ella y subir a su bajel amplísimo.

2 de Marzo de 1998, 1:35 p.m.

Primer poema en prosa (sí claro, también escribo de esa forma) que publico por aquí. Como siempre inédito hasta la fecha. Recuerdo que este poema lo escribí pensando en mi colega y colombroño Edgar Saavedra, no me pregunten por qué, pero así fue; es una de esas cosas extrañas que le ocurren a uno mientras espera la vuelta del cometa Halley en el sanmarquino Patio de Letras. Pertenece a una pequeña colección de seis poemas prosados titulada Cesta De Claveles Del Aire (1997-1998), aun sin publicarse como siempre...

lunes, 27 de septiembre de 2010

Continuación X

¿Quién me iba a sospechar…?
He entrado en violeta,
y no cerré la puerta
al escuchar un caballo que desciende
por la calle cuaternaria.
Me encuentro mojado
(la lluvia que llora)
y algo personal de tristeza.
Por mi dolor de apoyo,
de siete, de sangre,
comienzo a sobrellevar
esta blandura
que de la muerte se me cae
del pelo lírico.
Triste, al no poder cambiar
de lugar,
ni de viajar a otra
curación intrínseca
mientras duerme mi sensibilidad,
mi conversación antológica de ceros.
El cielo turquesa
y un canto vegetal
son el liderazgo del epitafio
que resigno, doblando mis pobres
cuerdas de enfermero,
lavándome la subterránea presencia.
Difícil de decir:
“Pintemos una cara fuerte”,
mi anexo continúa latiendo involuntario
y fresco
hasta el día en que haya un escrito
menos en la terrible opción de terminar.

1994

Poema inédito hasta la fecha. Al ingresar a la Universidad de San Marcos -al parecer- mi depresión fue en aumento hasta casi el día de hoy. Obviamente los versos en los que hablo del equino son un eco del poema "El caballo" de José María Eguren, que alguna vez lo escuché maravillado de la estremecedora voz de Washington Delgado en uno de aquellos hermosos Lunes de Poesía que organizaba Luis La Hoz en el Ekeko de Barranco allá por 1993 ó 1994. Forma[ba] parte de un conjunto de 12 poemas titulado Lamentos Y Continuaciones (1994), aún sin publicarse como siempre ^_^

sábado, 18 de septiembre de 2010

Entre Las Agitadas Aguas Y Espesas Nieblas...

Entre las agitadas aguas y espesas nieblas
Intento partir hacia tus brazos florida
Ha estado el sol musicalizando las ropas que visto
El estaño abunda bajo mi cama
Los camellos se enredan entre las lianas por buscar un poco de hielo profundo
Los ríos entregan sus peces como alegres ancianos
Es el camino una buena mesa para escribirte una carta prestigiosa de amor
Porque mereces todo el azul afecto
De este cuerpo y alma que intenta encontrar el silencio para distribuirlo ente los buenos

4 de Diciembre de 1997, 8:22 p.m.

Poema inédito hasta la fecha. Recuerdo que lo escribí luego de recuperarme de una lumbalgia, una dulce ocasión de verme atravesado de sábanas y de frío ^_^

sábado, 4 de septiembre de 2010

Antes Como Silvios Y Petreles...

Antes como silvios y petreles,
y conversando para adentro por los curas.
Hoy como hirientes mugres
y algo más que olvido con este sol,
medio al atardecer que entornillo
en solitarios ques.

Rastro... Los papeles en tiza, también
los anchos gajes cayendo en momento
y las palabras del camino decible.
Ola. Mece.
Agacho en cueros, números y garabatos
a mis pies, por mi doble corte,
que se esconde entre triángulos sonrientes.

Parece que no fuera ayer toda.
Así ronronea esta esquina,
vuelvo milagro en uno viene.
Sé que señalar cuando interno estoyme
y viendo rebrotar la cornucopia
de la naranja,
para luego verla andar en la calle
y abrir puertas mojadas de ventanas.
Por último salgo, olvido, me vivo,
pongo un epílogo en cromo al lugar.

Y espero, de las sales, raíz tras raíz.

Octubre de 1994

Este poema, que tanto fascinaba a Paul Guillén y a Renato Gómez, ambos directores de la excelente revista peruana de poesía Girabel, apareció en mi plaquette Guarismos (edición del autor, 1994). También se publicó en la revista Taller De Poesía de la Universidad de San Marcos (Año II, No. 2, Enero del 2001). Una versión en formato .pdf, tomada de esta revista, puede verse de vez en cuando aquí.

sábado, 28 de agosto de 2010

XVII

Los ríos han corrompido sus bastones
con el polvo selectivo, de a como sueltan
voces sentidas, voces del barranco en vaso.
A qué punto quejarse avental?
Este cuello quiebra de guitarra a guitarra,
pero pobre sin su persona ovalada y triste
porque nos inventa la palabra cual cántaro humoso y largo,
y converso pasado, sonando a muro frontal,
tratando ocurrir hierbas, caminado pendones.
Singlé aquella repetición muy libre ayer,
probable cortinaje a vestía, alumbrando sonrisas,
bandadas como bases pétreas besables.
He sufrido un amigo en mis asombros
y siento que puerto se aleja
pintando olvidos de juglares en que
agua para este reloj que mujer cura
con un tener,
con unas casas que parten al tarde sur,
queriendo ella su viento en una farsa.

1994

Este poema vallejiano (y ahora diría hasta [neo]barroco; si es que estoy mal en mi percepción, corrígeme Róger), no había sido publicado hasta la fecha, y pertenece al poemario inédito Música De Gargolillas (1993-1994), el cual parece que continuará, lamentablemente, bajo esa condición editorial por un buen tiempo más ^_^