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domingo, 22 de marzo de 2009

IV

Un pez de arena entre mis yemas
Sostiene con fervor tu cielo de lienzo como una almohada
Belleza que forma un halo de sonidos en tu cuerpo
Carne de indubitable lluvia cremosa
Mi grito es el silencio de la navaja royendo tu fauna
Pues tengo fe de que seas solar
Ámame entre cristales magnéticos
Y cae con todos mis sentidos y mi vuelo hirviente
Cuándo liberarás tu laberinto en mi boca
Cuando abras la puerta de nieve

5 de Junio de 1997, 9:34 p.m.

Este es el cuarto y último poema de Canto En El Fuego (1997). Les aviso a los amigos y seguidores de este blog que pronto haré una corta reedición de esta plaqueta (no más de 30 ejemplares, para la inmensa minoría...). Si desean un ejemplar me pasan la voz. Saludos, gracias Llámil por ser un seguidor más ^_^

viernes, 27 de febrero de 2009

III

Habitas los picos elevados con aguas ambarinas
Tu mirada es el tacto de infinitas arañas
Sobre un manto de leche
Y ves los espejos a la distancia
Los estragos de tus caderas
Lamen furiosos el viento rugoso
En el castillo estrellado en donde palpas las mareas
Los instantes a mi lado se derriten en tus ojos
Intacto mi amor naufraga por tu sangre
Colocándose entre la brisa de los cráteres luminosos
Y las fervientes constelaciones humanas

5 de Junio de 1997, 8:55 p.m.

Este es el tercer poema que conforma mi plaquette Canto En El Fuego (1997). Como podrán ver de él salieron –eventualmente- dos cosas importantes: El nombre de mi grupo de música Ambarina, y el título del que será mi segundo poemario Espejos A La Distancia a editarse en un tiempo. Eso espero...

martes, 10 de febrero de 2009

II

Las aves se hacen canto en el fuego silencioso
Mientras la sangre de los árboles apretados
Sombran de luz el horizonte
En el arroyo de oscuridades
Caen tus alas de mariposa noval
Y vuelan gotas purificantes de inclinada tonalidad vespertina
Combaten el rocío negro
Todos los espacios llenos de agujas
De repente veo como te escapas del lienzo
Abrigador de pulverizados rayos de sol
Y nuestros labios aromando los espejos olvidados
Que cayeron con el alba ojerosa
Llegas a mí para abolir a la muerte
Inventando el nacimiento del mundo
Dentro de tu máquina cosedora de cabelleras espaciales
Otra vez hirviendo el vaivén de las hojas
Cansando las olas bajo la tierra
Tu vida hace respirar a mis dormidos ceramios antiguos
Dejando dentro de mi cuerpo
Un olor fosforescente y puro de azul reflejo ventoso

9 de Mayo de 1997, 2:27 p.m.

Este es el segundo poema de los cuatro que conforman mi plaquette Canto En El Fuego (Ediciones De Los Campos Magnéticos, 1997), que como ya les dije escribí y publiqué en solitario como siempre...

martes, 13 de enero de 2009

I

Cuando eres princesa de los confines arenosos
Tu silueta de humo es una fruta apuñalada
Senos de ventana escarpada
Suenan nuestros órganos al aire
Amanece como una herida sola
Y delinea la burbuja en la que volamos
Lamento de cuello largo como el agua
Atrapa mi sólida electricidad
Cierra tus luces
Fuera de mis manos entre mi nada

9 de Mayo de 1997, 2:49 p.m.

Este es el primer poema de los cuatro que conforman mi plaquette Canto En El Fuego (Ediciones De Los Campos Magnéticos, 1997). Es falso -como se rumorea por ahí- que estos poemas los escribí en colaboración ('al alimón' dicen los españoles) con un poeta de Villa El Salvador.