sábado, 27 de marzo de 2010

Sé Bien Que Eres Más Que Una Pintura Impresionista...

sé bien que eres más que una pintura impresionista
una máquina voladora que parte en dos el azul
quieres salir de aquellos acordes que te aprisionan
mostrar el lado amable de los vientos
lo tuyo es enredar los cables telegráficos
al viejo estilo de los primeros aviadores

fuera de las ciudades blancas
estaremos un buen tiempo
disfrutando de la lejanía de las gaviotas
y en lo posible
olvidando el clamor de las piedras
cuando les son cortadas sus cristalinas alas

en algún lugar encontraremos una guarida
una cueva en la que retomaremos las acciones
de nuestros queridos antepasados
y pergeñar en sus paredes
unas pocas de estas palabras
para ser leído en el porvenir de nuevos planetas
o en el fondo de nuestros siete mares

No sé de dónde vieron estas imágenes hoy; tal vez del mismo viento que me acompaña desde 1974. En lo posible dejaré que él hable a través de mí ^_^

sábado, 20 de marzo de 2010

Haikus Marzo 2010

el silencio es un gato
entrando por la ventana
mientras acaba el verano

*

te escucho entre la música
en el aire acondicionado
en el crujir de los edificios

*

pronto caerá agua
sobre tu frente
sonriente capullo

*

en este breve espacio
ya solo me queda
disfrutar de tu nombre


Les ofrezco unos cuantos haikus otoñales para ir despidiendo a este horrible verano ^_^

sábado, 13 de marzo de 2010

No Está Próximo El Retorno De Las Aves...

no está próximo el retorno de las aves
luego de su jornada diaria
desde mi ventana placentera
veo sus figuras desapareciendo
en la neblina del pronto otoño

así también la intensidad
de lo que me resta del año
banderas que señalan sueños noruegos
casa de playa abandonada por la brisa
trazo en el lienzo que vuela
hacia geografías dispersas
hacia cuerpos distantes

lo mismo somos tú y yo color azul
un sinnúmero de lamentosos barcos hundidos
abismadas ilusiones en horizontes marinos
esperanzas a merced de las lunáticas mareas
mensajes embotellados fervientemente
y encontrados en el fluir de un reloj de agua

13 de Marzo 2010, 11:03 a.m.

Primer poema de este nuevo año. Siempre le debo algo de inspiración a mi pequeña clepsidra de aguas azules. Gracias por leer ^_^

sábado, 6 de marzo de 2010

Cuatro Sonetos Esperanzadores (IV)

Sonríe en la quimera de tus recuerdos,
camina alrededor del candil con ristres.
¿Recuerdas? A veces decían: “No son cuerdos,
caen en sus propias manos y quistes”.

Y para llorar no están los amigos, las amigas.
De repente jugaste mucho, aquí con dudas;
así cuando regresaste te crecieron hormigas;
en los pantalones vosotros teníais rudas.

De este momento del cerebro oscuro
el día y la noche son vida suficiente;
lo sufrido, lo amado se vuelven puro.

Todos hieren alguna vez con esperanza,
puesto que este corazón ya no siente
y lo que he dicho es una sola alabanza.

Noviembre – Diciembre de 1994

Este es el último soneto de esta serie, escritos enteramente -como dice el verso- con el “cerebro oscuro”. A través de este post les agradezco a todos ustedes por las más de 5000 visitas a este blog desde diciembre del 2008 (según Star Counter), gracias ^_^

sábado, 27 de febrero de 2010

Cuatro Sonetos Esperanzadores (III)

De lo que corrí, en forma educativa,
someras rodillas vuelan en la arcilla,
lo musitado se escucha en cursiva
y hasta en la dalmática de masilla.

Cuando estuve aquí pedí nada de hacer
que intervenga en mi tristeza fallecida.
Pero esta Rosa que se comió mi placer
vino en páginas, para luego irse en huida.

En cadenas de paciencia esperé floral,
corrían los otros, leía para los huesos fríos,
crecía mi mano como un corcel oral.

Ahora que pienso en mi dolor de seneles
(las nubes que crecieron aquí como ríos),
duermo en todos los lados de los pinceles.

Noviembre – Diciembre de 1994

Qué curioso. Ahora último he estado leyendo algo sobre el Trobar Clus, pero en el tiempo en que escribí estos sonetos no sabía nada del tema. Hasta que supe que los poetas Marcela Garay, Jaime Urco y Mito Tumi habían publicado una revista de poesía con el mismo nombre entre 1980 y 1981 ^_^

sábado, 20 de febrero de 2010

Cuatro Sonetos Esperanzadores (II)

Ha cesado el cantar de los ladrillos,
puesto que nos iremos en “despacio, despacio”.
Me lavo los ojos para dejar los carrillos
y sentirse mucho relajado, sin espacio.

Levantados los cuellos, llegan los malvados.
Fuimos los primeros –me parece– en el hielo.
Aún así, queriéndolo rojo quedamos escarbados,
y entraron en nosotros gritos del cielo.

Tengo tiempo para cada instante de estar,
dentro de mí hay una ventana demasiado abierta,
un pequeño mundo que comienza a fermentar.

Tengo un breve ruido que vibra y trilcea,
porque lo destruido se queda para la muerta,
y lo que siempre digo es que todo sea.

Noviembre – Diciembre de 1994

Este es el segundo soneto del conjunto que les ofrezco desde el anterior post. A los fans de la métrica les digo que no se empeñen en enumerar las sílabas pues nunca aprendí a contarlos. Por cierto que este Jueves 25 de Febrero estaré presentando el segundo libro de poemas de Karina Valcárcel titulado Una Mancha En El Colchón (Lima: Lustra Editores, 2010) en el Café Bar Zela de la Plaza San Martín (Nicolás de Piérola 961) a las 7:30 p.m. Ahí nos vemos, saludos ^_^

sábado, 13 de febrero de 2010

Cuatro Sonetos Esperanzadores (I)

Para estas paredes celebérrimas y fuertes
he tratado de encintar su significado,
por lo que viví entre ellas; mas las fuentes
de lo absurdo me arrastran a lo acabado.

Contra ellas estuvo esta alma cansada,
este reloj de té, esta tristura de alegría,
este extrañar el conformarse de pasada
y todo arreglo en el frío aire del día.

Al olor de las flores afuera de la calle
se parece este cemento de los pies en marcas,
peces que danzan en el dedo del valle.

Ángel, te he dicho muchas veces: en agosto
cae mi amargura, mis oscuras remotas comarcas,
pero te he bebido, te quiero por lo angosto.


Noviembre – Diciembre de 1994

A partir de esta entrega voy a publicar este conjunto titulado Cuatro Sonetos Esperanzadores de fines de 1994, los cuales fueron escritos y leídos especialmente para una velada poética en el colegio donde acabé la secundaria, y en los que sin duda muestro esa cierta tristura por aquellos días idos. De repente alguno recuerda que con anterioridad publiqué un soneto. Espero les gusten ^_^

sábado, 6 de febrero de 2010

Hablador

Sé que has vuelto, hablador,
desde el otro lado de las piedras.
Sueltas de principio a fin
un puñado de palabras oscuras
pues dices que estas son
calles polvorientas de unidad vecinal
donde el único perfume conocido
es el de viejos periódicos dominicales
acumulados bajo nuestras roídas escaleras.

Dices que el sol no perdurará
mucho tiempo sobre nuestras cabezas.
¿A dónde irá? nos preguntamos,
mientras los jardines se vuelven amarillos
como antiguos libros de poesía
publicados entre 1950 y 1990.

Cuando ya parece que se te acaba el papel,
ese donde tienes anotado tu discurso,
sacas de tu flaca billetera otro
y continúas diciendo que la música
es lo único que perdura
pues las aves no viven entre nosotros
como sí lo hacen perros y gatos:
son ellos quienes rayan los discos
y destruyen las cintas de audio
por las noches mientras estamos durmiendo.

Ya está atardeciendo. Para secar tu garganta
te has bebido casi todo el mar.
Ves que Eguren está en Barranco
contemplando el crepúsculo desde el mirador,
y nos dejas de lado para hacerle una entrevista.
Pero eso ya no nos conviene ni verlo ni escucharlo.
En unos meses lo leeremos en alguna revista literaria
de jóvenes escritores universitarios.


28 de marzo del 2001, 4:14 p.m.

Este poema lo escribí pensando en un amigo poeta, tan altanero y arrogante como "el hablador" (por cierto no tiene nada que ver con la revista virtual de literatura del mismo nombre). Por otra parte, la alusión a "sacar textos de las billeteras" lo tomé de una noche en que anduve con la gente del grupo poético Cultivo, ahí por 1994-1995. Recuerdo que alguna vez fuimos al famoso parque de la Urb. Pando, al que ellos bautizaron como El Colchón, e improvisamos un recital poético y los miembros de Cultivo (entre ellos el desaparecido poeta Rodolfo "Rudy" Pacheco) sacaban poemas en descuidados papeles doblados de sus billeteras, imagen que se me quedó grabada en la memoria pues contrastaba con la pulcritud con la que yo cuidaba mis originales. Recuerdo que en aquella ocasión también estuvo mi querido Rodolfo Ybarra. Valga este poema catártico para recordar algo de aquel glorioso pasado noventero... ^_^

sábado, 30 de enero de 2010

El Velo Me Deja Ver Tan Solo Los Ojos...

El velo me deja ver tan solo los ojos
Bajo el sol del atardecer desde este faro donde mis pies
Han crecido sin agua de lluvia
Un faro iluminado donde puedo ver tan solo tus ojos
De azul pedrería colgado en el abismo
Del único sombrero visto esa misma tarde
Tus ojos pueden alejarse rápidamente
Por el intenso camino empedrado
Sin que tú los veas sin que tú los dejes
Para que lleguen a mis manos
Y pueda así olvidar la confusión entre los animales
Que no nos dejan disfrutar la delicia de dormir
Porque ellos mismos se caen en esas jaulas nocturnas
Acompañantes de hermosas satisfechas serpientes
Besadas bajo la violencia
El mismo velo viene cubriendo el cielo
Lugar perfecto para abrir las manos
Y dejar rodar tus ojos sentir su dulce sangre
Volar tan arriba de ellos
Escribir cartas con sus lágrimas
Tomar aliento de cada uno de tus poros
Con el gran sabor del mar encontrado en ellos
O modular el vuelo de nuestros cuerpos hacia la llanura


2 de Mayo de 1996

Este es otro íntimo (tal vez algo hermético) poema de aquel fructífero año. Tengo fascinación por observar el mar, sobre todo en horas del crepúsculo; sin duda lo mejor del estío... ^_^

sábado, 14 de noviembre de 2009

Veo Los Únicos Pies Del Silencio…

al futuro al porvenir

Veo los únicos pies del silencio perdurables entre las faunas transparentes cuyas miradas se imponen ante las figuras aparecidas en los cabellos de la mar. Aún así desde los bosques próximos las cuerdas interpretadas por las ventiscas resuenan en nuestros cuerpos cavernosos ampliando la vida de las pequeñas flamas que vendrán después de nosotros. El silencio que camina por el cielo recobrado, resplandece en cada pluma que la obsidiana va dejando a su paso hacia el seno del sol.

29 de Diciembre de 1997, 6:24 p.m.

Este poema pertenece a un colección llamada Cesta De Claveles Del Aire, del que ya di una muestra aquí. Alguna vez estuvo dedicado a un amigo muy especial, que ahora es experto en la vida y en la obra del más grande poeta ecuatoriano ("el César Moro del Ecuador” le dicen algunos): Alfredo Gangotena ^_^