sábado, 17 de julio de 2010

A Veces Pienso...

a veces pienso
lo que más me importa es el agua
para mutar cambiar de esencia
dejar algo viejo para dejarlo nuevo mañana
y respirar un poco antes de recibir
un golpe de oscuridad húmedo solitario
que me haga recordar
lo mortal que resultan algunos momentos cotidianos
como atravesar las amplias avenidas de la vida
o manipular cuidadosamente el filo de los papeles

me es incierto
despertar entre la humanidad
mirarle a los ojos buscando su verdad
y saber si son claros y seguros
los pasadizos que nos conducen al sol

en determinadas ocasiones
todo cuanto se me cae de los brazos
tiende a carecer de gravedad
se enrosca en el porvenir nocturno
y merodea en las postales
enviadas a la memoria de una luz distante

sé bien que mis vecinos
sonríen cada vez que entablo conversación
con el cactus de la quinta en que vivo
pero así es la soledad
así es la desesperación
qué le voy a hacer
en cambio conversar con mi gato
me lleva a reflexionar en otros torrentes
tal vez en aquellos mares ciegos y vacíos
referidos en antiguos poemas
hoy olvidados en las bibliotecas

10 de Julio del 2010, 1:10 - 2 a.m.

Otro poema nuevo con casi la misma atmósfera del anterior. Creo que debo de dejar de leer por un tiempo a Friedrich Hölderlin y a Gerard Manley Hopkins ^_^

sábado, 10 de julio de 2010

Abrazos Aguas Islas Pestañas...

abrazos aguas islas pestañas
los cuatro elementos de la lengua
parda gramática
que limita en linderos de sombras

superficies raspando la piel
luces que captan en sus pausas los sonidos

siempre estoy pensando en las antípodas
en raras aves que circundan nubes
en poetas olvidados como yo

nada equipara contemplar la acumulación
de hojas otoñales al pie de los árboles

siempre me encuentro
con la mirada de los padres nocturnos
aquellos que regresan a partir del crepúsculo
para darles algo legendario a sus hijos

he pasado madrugadas sin despertar
hacia una nueva pureza
escapando de lo que supuestamente es mío
un afecto que se confunde con los maullidos

26 de Junio, 11:47 a.m. - 10 de Julio del 2010, 11:32 a.m.

Un poema nuevo luego de cierto tiempo. Espero les guste. He pasado un par de días algo agitados, que creo se reflejan en estas líneas ^_^

sábado, 3 de julio de 2010

Por La Noche La Cabeza Del Duraznero...

Por la noche la cabeza del duraznero
Viene hasta el corazón dormido de la ribera deseada por el calor
Donde bajo la forma de las estrellas azules entre los dedos frágiles
Comienzan sus festejos acaso por la extensión nocturna
Hacia la pupila del alba o por la visión fastuosa de una habitación sombría
Lugar donde dos cuerpos fuera de control
Fuera del tiempo silente
En unión de sus látigos y sus pulmones
Hacen con la niebla esas yeguas del llanto
Que a la larga arrancarán mis ojos de cepa para llegar al eclipse
Los menesterosos trigales alcanzan a palpitar
A lo lejos en los callejones
El amor de los gatos del girasol
Por tanta luz que en la noche
Nos hace recordar los apretones de manos o abrazos
Dados durante la poda de árboles
Dentro de la granja de nubarrones sobre los puentes
Y almacenando sus hermosas gotas
A pesar de toda la luminosidad
No dejo de dar mis pausadas miradas
A la intimidad de las cosas más pequeñas
De los huérfanos del huevo dentro del espejo
De las mujeres con sombreros del paraíso
Cada punto luminoso es un punto de sangre derramada al beber beso tras beso
O tal vez diminutas esmeraldas
Hechas a imagen de tortugas rosadas
A punto de llegar a las copa de las palmeras
Alzadas sobre el gigantesco parque de las desnudas parejas
En el espíritu y en el silencio lúcido
Van las carrozas aproximándose a la fragua
Donde todos los relojes se derriten
Hasta que podamos recoger las vestimentas
Del punto más bajo de agua

25 de Abril de 1996

Este poema, algo erotómano, apareció en mi libro Laguna De Electricidad (1998). En esta versión he corregido algunas erratas halladas en dicha publicación. Recuerdo que lo escribí luego de leer profusamente a la poeta uruguaya Juana de Ibarbourou ^_^

sábado, 19 de junio de 2010

El Padre De Las Perlas...

El padre de las perlas
Viene desde el abarcable oasis
Se sienta en la silla de plata harinosa
Y recupera a sus hijas envueltas en hierbabuena
Con su larga lengua de sapo
Parentela esta a quien quiero y deseo más
Caso por la brillantez de sus viajes orzados
Interminables bajo marcos de banderas vibrantes
Por donde me llevaron dentro de sus oídos
Y por su inmenso amor
Transmitido por sus mensajes andróginos
Escritos con sus dedos bañados en oro dormido
Una de las hijas mi estrella caminante
Tan blanca como hojas filosas de herraduras
Va conmigo recordándome la amabilidad de las junglas
Los cielos los labios las pérgolas
Toda esa inmensidad en esta época
Salvadora de lo antiguo del planeta
A ella doy gracias a su resplandor
Pues me ha rescatado
De las cárceles de las metamorfosis de los reyes de los evangelios
Y el padre observa desde la proa prismática
Las cordilleras glicerinas
Destino del viento destino del sabor buscado
Hogar de relámpagos vestidos en algodones nacarados
Donde nuestras canastas despliegan sus crines
Capturando fantasmas arrancadores de rosales
Al llegar nos recibe
Un desfiladero de flamas descalzas
Aunque nuestro punto de encuentro escuchen perlas
Sea la llanura de garzas y cigüeñas
Resguardadoras del ocultísimo trébol de cristal


18 de Mayo de 1996

De nuevo, un poema más de mi libro Laguna De Electricidad (1998), alusivo en ocasión al próximo “Día del Padre”. Saludos, pues, a los padres que nos estén leyendo. Por otra parte, si alguien lee bien el poema, podrá encontrar entre líneas una indirecta a lo que consideraba como lo peor de la poesía peruana de los 90's. Al que le caiga el guante que se lo chante ^_^

sábado, 12 de junio de 2010

Por Debajo Del Abrigo Se Salen Los Leones…

Por debajo del abrigo se salen los leones y nadie puede saber cómo capturarlos. Escucho sus lágrimas elásticas y también el crujir de los huesos de aquellos hombres de largos brazos, cuando se apagan los faroles. Necesito, por lo tanto, los ramos floridos para hacer orladas montañas de hiedra, llanuras mucho más milagrosas y vastos bosques de flamas azules. En el cielo los pájaros colorean las nubes a escupitajos bajo la atenta mirada del ojo de la lluvia, el cual ya no gritará sobre las colinas envueltas en los sentimientos de la neblina profunda, hermosa como toda ventana por donde vemos a nuestra mujer saliendo de la usina mientras carga en las espaldas corazones de tierra extraviados, y otros días párpados fugaces de semáforos descompuestos. Hago la última reflexión del día delante de las higueras, tomo sus frutos destellantes para escribir líneas mortales para ellas, van apareciendo sus plumas de ensueño, y pienso en la suavidad descomunal de sus capullos que han comenzado a parecerse a las uñas recién nacidas de una joven madre, amante de sus propios cabellos nebulosos.

7 de Mayo de 1996

Este poema en prosa apareció en mi poemario Laguna De Electricidad (1998). Esta versión tiene una diferencia con la publicada en el libro: la primera frase decía “Debajo del abrigo se salen los leones…”, al que solo le he agregado la palabra inicial. Creo que es mi único poema con un vocablo de grueso calibre: “escupitajos”, el cual deviene sin duda del grácil modo de escribir de Benjamin Péret ^_^

sábado, 5 de junio de 2010

El Borde De Los Halos

Empolvaba mis pulseras altivas, veinteras
cuando posándose por el oído la música de viñetas
que tiraban negras cárceles de folklore.
Hacia el interior de mi alma vi
y encontré más que orates y yuxtapuestas.
Desconcertado no volví a vengarme de las destrucciones,
aquellas que yo no hice ni oligarqué;
con cuidado, no sea que despertemos pasmados de todo.

Se resbala la patria soledad
enterrada de partes de atrás y de más atrás.
¿Cómo vas tú a perder el dibujado día
si aún no gana la madrugada punzada?
No lo digo, y si lo dije búscame en casa.
Aun hay bruces que salen del viento,
es frío y tétrico el tumbar, y más aun
por generales separaciones brincadas.
No tiemblo, pero hace invierno.
No caben muchas cosas que decir sin cesar
por atrayentes luces desde un pensador.

Voy haciéndome la garganta de piedra
cuando a otros le salen flores silvestres.
Recobraría las cadenas-marías ante la entumecidad
de un niño muerto muertísimo que lloró por los pies.
Frente a este niño no podría proteger nada,
ni columpiar un “Después venidero mujer”,
ahora en que me ahogo entelado no pregunto más…

El sinsabor de lo acabado se ha agotado.


Verano de 1994

Este poema se publicó en un periódico mural en la Universidad de San Marcos alrededor de la fecha señala. Ayer estuve en la exposición en homenaje a César Vallejo en el Centro Cultural de la Pontificia Universidad Católica. ¿Es coincidencia haber escogido hoy este poema ciertamente vallejiano? ^_^

sábado, 29 de mayo de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (IV)

Ya he recorrido todas las estancias de las constelaciones recuperando el eco del fuego originario. Regreso sano de todo desaire, con un manantial escrito con mucho afecto, y con flores de un cielo brumoso. Llego a ese magnífico parque condensando por las nieblas donde esta aquella calle reverberante y donde estás tú, capullo de seda pendular, trayéndote otras músicas con sus respectivos amuletos.
15 de Octubre de 1997, 1:12 a.m.

Este es el último poema en prosa de esta colección inédita hasta el momento, y que es perfecto ahora que los días son densos y oscuros gracias al otoño ^_^

sábado, 22 de mayo de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (III)

Ahora es un corcel el que me lleva a un campo de claveles del aire. Extiendo la mano, me acerco, y tengo ya esas flores en forma de mirlos. Se las llevo a una girándula que es mi consuelo en esos días, en que abundan las peregrinas arañas del desierto que buscan en nosotros el ambrosíaco delirio, para mantenernos a la orilla de los ríos de roca fluida lavándonos los pies. Ella desaparece esas pesadillas y ahora la busco entre las hiladoras de almendras índicas.


15 de Octubre de 1997, 1:12 a.m.


De la delicia de ver estas imágenes entre las nubes, es que puedo ponerlas en papel, y ahora en el ciberespacio. Gracias por estar ahí ^_^

sábado, 15 de mayo de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (II)

Deseo tinta azul para que flote sobre las aguas en memoria de este viaje, por un ave purísima y un ansia de señalar aquel pedazo de viento que me agita en los momentos nocturnos junto a una luz de aliento a sangre noble, tanto como celeste, y poder partir de un salto a las nubes buscando aquellas hojas de otoño que ya salieron hacia otras hojarascas.

15 de Octubre de 1997, 1:12 a.m.

Una de mis obsesiones, en cuanto a material poético, es la tinta de color azul, la cual sigo usando para escribir poesía manuscritamente. Aquella noche fue, por lo demás, mágica... ^_^

sábado, 8 de mayo de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (I)

para decir un solo poema
uno solo
hay que estar loco de belleza


Felipe Aldana

Entraba en el bosque de la unitarias cuatro estaciones con mi aeroplano solar, aterrizando en la copa de los árboles ventosos. Tenía deseo de escribir sobre la clarísima fuente en medio de la vegetación, quería dejar la marca del amor que siento volar entre los andenes, cuando una estrella viene hacia mis marinos labios y deja su estela cósmica visible.
15 de Octubre de 1997, 1:12 a.m.

Este es el primer poema en prosa de una pequeña colección titulada Cesta De Claveles Del Aire pergeñados en una noche primaveral, que publicaré por aquí en adelante. El hermoso epígrafe general le pertenece al poeta argentino Felipe Aldana Piazza (1922-1970). Previamente he publicado dos poemas de esta misma colección (ver aquí y aquí) ^_^