sábado, 20 de febrero de 2010

Cuatro Sonetos Esperanzadores (II)

Ha cesado el cantar de los ladrillos,
puesto que nos iremos en “despacio, despacio”.
Me lavo los ojos para dejar los carrillos
y sentirse mucho relajado, sin espacio.

Levantados los cuellos, llegan los malvados.
Fuimos los primeros –me parece– en el hielo.
Aún así, queriéndolo rojo quedamos escarbados,
y entraron en nosotros gritos del cielo.

Tengo tiempo para cada instante de estar,
dentro de mí hay una ventana demasiado abierta,
un pequeño mundo que comienza a fermentar.

Tengo un breve ruido que vibra y trilcea,
porque lo destruido se queda para la muerta,
y lo que siempre digo es que todo sea.

Noviembre – Diciembre de 1994

Este es el segundo soneto del conjunto que les ofrezco desde el anterior post. A los fans de la métrica les digo que no se empeñen en enumerar las sílabas pues nunca aprendí a contarlos. Por cierto que este Jueves 25 de Febrero estaré presentando el segundo libro de poemas de Karina Valcárcel titulado Una Mancha En El Colchón (Lima: Lustra Editores, 2010) en el Café Bar Zela de la Plaza San Martín (Nicolás de Piérola 961) a las 7:30 p.m. Ahí nos vemos, saludos ^_^