lunes, 4 de octubre de 2010

Cesta De Claveles Del Aire (VI)

El sol atraviesa el acuario dejando apreciar la miel entre la espuma. Es una belleza de sueño blanco, un ágora repleta de gentes azules, un hálito de planeador jubiloso. Iluminación acuática por una ventana abierta en aquel espacio de aires cósmicos, sin gritos que lastimen el ocultamiento del sigiloso pez invernal, cuyo rostro se percibe en toda el agua en calma. Nadando entre larguísimas algas nos aproximamos a la luz milenaria que descendió hacia nosotros, seres de un caudal infinito de vida, para mezclarnos en ella y subir a su bajel amplísimo.

2 de Marzo de 1998, 1:35 p.m.

Primer poema en prosa (sí claro, también escribo de esa forma) que publico por aquí. Como siempre inédito hasta la fecha. Recuerdo que este poema lo escribí pensando en mi colega y colombroño Edgar Saavedra, no me pregunten por qué, pero así fue; es una de esas cosas extrañas que le ocurren a uno mientras espera la vuelta del cometa Halley en el sanmarquino Patio de Letras. Pertenece a una pequeña colección de seis poemas prosados titulada Cesta De Claveles Del Aire (1997-1998), aun sin publicarse como siempre...