He entrado en violeta,
y no cerré la puerta
al escuchar un caballo que desciende
por la calle cuaternaria.
Me encuentro mojado
(la lluvia que llora)
y algo personal de tristeza.
Por mi dolor de apoyo,
de siete, de sangre,
comienzo a sobrellevar
esta blandura
que de la muerte se me cae
del pelo lírico.
Triste, al no poder cambiar
de lugar,
ni de viajar a otra
curación intrínseca
mientras duerme mi sensibilidad,
mi conversación antológica de ceros.
El cielo turquesa
y un canto vegetal
son el liderazgo del epitafio
que resigno, doblando mis pobres
cuerdas de enfermero,
lavándome la subterránea presencia.
Difícil de decir:
“Pintemos una cara fuerte”,
mi anexo continúa latiendo involuntario
y fresco
hasta el día en que haya un escrito
menos en la terrible opción de terminar.






De: veronique campos
ResponderEliminarAsunto: RE: [Poemas de Antonio De Saavedra] Continuación X
A: antonio ambarina
Fecha: Lunes, 26 enero, 2009, 4:54 pm
Antonio,
Paso por un período de nostalgia y suave tristeza, antes luchaba mi alma contra estos episodios, ahora ya los asume con sensual
aceptación.
Qué hermoso poema Antonio.
Escucho ahora "She's like the wind" es realmente bella esta pieza y me trae recuerdos de allá, por los 80's.
Un beso, Gipssy
martes 27 de enero de 2009 11:27:00 GMT-05:00
Qué tal.
ResponderEliminarEntre tantas características, la poesía se presenta como una terapia, una catarsis. Tu poema me parece que hace alarde de esa premisa; es como una pintura abstracta: No importa mucho la belleza ni el modo en que la interpreten los demás (es más, no importa si no lo llegan a entender). Lo que prima ante todo es la impresión-desesperada o no- de un momento de tan único y subjetivo que sólo lo entiende uno mismo.
La poesía se presenta más bien como una acompañante entre la tragedia y el dolor, por muy poco que sirva ella de consuelo.