sábado, 14 de agosto de 2010

Vaciando Los Arcos De Almendras Oscuras...

Vaciando los arcos de almendras oscuras
Manecillas rasgan los cuellos de cantutas
Cuyas cabezas se endemonian al relampaguear
Dedos volátiles entintando el aire eterno
Hay un deseo sobre estos pañuelos viejos
Agrietados al sangrar savia de águilas
En nidos de violines verdes sin gravedad
Al mismo tiempo un gentío se aleja
Abrigando frutos salvajes entre sus faldas
De piel de bisontes asomándose a la ventana
Cerca a depósitos de carne salada a punto
De escapar de las garras purpurinas
Desnudas entre columnas de mármol buceador
Que ojea los mensajes en el hilo telegráfico
Sumamente lleno de cabellos dinámicos
Envueltos en liras que en vida fueron clepsidras
Alrededor de soplos acariciando pipas
Plenas en geometría rosada caminando
En un campo de mazorcas sobre mi paladar
La ciudad está fuera de este cielo

16 de Noviembre de 1995, 12:16 a.m.


Este poema –que antes se llamada "Peldaño"- fue publicado dos veces, con variaciones. Primero, en la única edición de la revista de literatura y arte Pecado Original (Año 1, No. 1, Otoño de 1996), que editaban los poetas Antonio Sarmiento y Víctor Guillén. Y luego, en la revista cultural Morbus (Año 1, No. 1, Chosica, Septiembre de 1998), cuyo comité editorial estaba formado por los poetas Mesías Evangelista, César Ávalos y Luis Morón H. ^_^